El Papa Francisco nos acaba de recordar hace unos dias que Dios nunca se cansa de perdonarnos, si no que mas bien nosotros somos los que nos cansamos de pedirle perdon.
Pienso que ademas de ser esto totalmente cierto, tambien hay otra cosa muy triste que nos esta sucediendo y es que poco a poco dejamos de reconocer lo que es malo, y asi, ya no nos damos cuenta del mal que hemos hecho en nuestro dia a dia, o el bien que hemos dejado de hacer (que tambien cuenta como mal) y pensamos que no tenemos que arrepentirnos de nada. Alguna vez has visto como un rayo de luz entra por una ventana e ilumina con una especie de linea una area de la habitacion? con esa luz tan directa es probable que puedas ver algun defecto del piso que no habias notado. o alguna manchita que se habia logrado camuflagear con el color del piso, inclusive podemos ver algunas particulas de polvo en el aire. Una luz asi es la que debemos pedirle a Dios nos mande para alumbrar nuestra alma y poder ver el estado de ella, para descubrir todo de lo que hay que arrepentirse y pedirle perdon a Dios a traves del sacramento de la confesion. Los sacramentos son signos del amor de Dios y pasar por el confesionario es una oportunidad de deshacernos de todo lo que nos aleja de Dios y de volver a empezar con toda la alegria y el amor de quien se sabe perdondado y amado por su Padre Celestial. Que no nos de pena, ni flojera, ni miedo ir a confesarnos. Es importantisimo confesarnos, es tal cual, una cuestion de vida o muerte espiritual. El sacerdote esta ahi, en representacion de Jesucristo, hijo de Dios, y no esta para juzgarnos ni condenarnos, si no para escuchar nuestras faltas con el unico fin de perdonarnos en el nombre de Dios y quitarnos de una vez la pesada piedra que llevamos a nuestras espaldas. El grandisimo premio que ademas obtenemos al confesarnos es la restauracion de nuestra amistad con Dios y el derecho a acercarnos al sacramento de la comunion. Podemos asi recibir la Sagrada Eucaristia...podemos recibir a Jesus en nuestro corazon para fortalecer nuestra alma y asi, poder luchar contra las tentaciones que nos pueden volver llevar al pecado.
Oracion para antes de la confesion
Ayudame Senor a ver todos mis pecados
Ayudame Senor a dolerme de ellos,
Ayudame Senor a confesarlos
y ayudame Senor a no volver a cometerlos
Amen
